Tras las huellas del Tok Sen


Es un misterio los comienzos del Tok Sen, aunque no se puede negar que es un útil terapéutico que forma parte de una concepción animista, posiblemente del pueblo Shan, un grupo étnico que migro desde las montañas del sur de la provincia de Yunnan (China).

 

Es importante resaltar que el Tok Sen es de origen "indígena", perteneciente a la tradición de curación Lan-Na. La medicina Lan-Na "แพทยพื้นบ้านของลานนา"  o como prefieren muchos doctores locales, Mhor Mueang, una subcategoría de la Medicina Local Indígena. Esta basada en textos escritos en lengua Kham Mueang (tailandés norteño o Lan-Na), una lengua bastante antigua en comparación con el tailandés de Bangkok.

Probablemente la forma y práctica en la que aparece el Tok Sen nace del hábito instintivo de tratar de disolver, con la percusión de los puños, la tensión y los dolores en la parte superior de la espalda y piernas.

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Actualmente, sobre el Tok Sen, se podría decir que hay dos tradiciones, una más moderna, médica y popular que surge del enfoque experimental para aliviar los dolores, y una más espiritual relacionada más con el budismo y el animismo.

Desde la parte "médica" , "científica" o "racional" de la tradición del Tok Sen no existen secretos. Es un echo que si nos exponemos en contacto directo con la vibración y el sonido, los efectos de la propagación de sus ondas  pueden generar importantes cambios en el organismo. Se ha podido comprobar que puede ser beneficioso para problemas de inflamación, tensión, insomnio, ansiedad, tristeza,, hipertensión, dolor de cabeza y dolor en las extremidades.


Con su sonido y ritmo, podemos conseguir estimular el sistema nervioso central y modificar la actividad eléctrica de varias zonas del cerebro, enriqueciendo los procesos sensoriales, cognitivos y motores, produciendo determinados efectos que pueden verse aumentados con el uso de los mantras, pero  no es posible generalizar los efectos que producen, pues las respuestas son individuales y personalizadas. 

Al igual que el Tok Sen trabaja a nivel físico gracias a las vibraciones u ondas mecánicas que estimulan  los tejidos blandos de todo el cuerpo cuerpo , los mantras que se pueden recitar, actuan de la misma forma pero sobre elementos más sutiles, sobre la psique. Tradicionalmente los mantras juegan un papel imprescindible dentro del Budismo y como no en las medicinas tradicionales tailandesas. 

Las formulas de estos mantras varían dependiendo de la tradición y el linaje  pero, en esencia, sirven para tener un efecto sobre la psique humana y activar potenciales kármicos positivos o pensamientos positivos.

Los  orígenes de la curación mántrica pueden ser encontrados principalmente en el Tibet primitivo, Mongolia e India. Los conocimientos más antiguos de curación mántrica, que se sepa actualmente, los posee la tradición Bonpo en Tibet. En la religión Budista e Hindú existen multitud de mantras, pero en algunas ocasiones muchos de ellos  tienen fines espirituales y son considerados como "cerrados" ya que solo pueden recibirlos un seguidor de esta fe. Mientras, los mantras curativos no suelen tener esta restricción, cualquier persona interesada puede recibir la transmisión.

 

Tradicionalmente, se realizan ceremonias para consagrarlo, recitando una runa de protección, un paritta o mantra, una formula “mágica” de palabras y silabas en Pali que derivan de fórmulas mnemónicas que resumen un Sutra o una enseñanza que, pueden ser ininteligibles, sin ninguna explicación. 

 

El Dr. Mitchell Gaynor (oncólogo norteamericano) en su libro Sonidos que Curan dice:

 

"...el sonido influye en los procesos de curación alterando las funciones celulares mediante efectos energéticos,

de tal manera, que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis,

calmando la mente y con ello relajando el cuerpo físico.

A la vez altera las emociones que influyen en los neurotransmisores y neuropéptidos,

que ayudan a regular el sistema inmunitario...”

 

Para el Dr. Steven Halpern, el sonido es una onda portadora de Conciencia, y dependiendo de dónde esté situada la conciencia de un individuo cuando crea un sonido, éste lleva información de ese estado a la persona que lo reciba. Jonathan Goldman considera esto como la intención o el propósito que se halla detrás del sonido, explicando con ello que la intención es la conciencia de nuestra mente.

 

Desde un punto de vista más amplio sobre el budismo y sus prácticas, encontramos en el Tok Sen la comunión entre ciencia y "espiritualidad", donde el Tok Sen se convierte en un arte de sanación capaz de trabajar tanto en el “mundo racional”, en lo visible y/o físico, como a nivel mental, en el mundo invisible “no racional”, ese mundo de demonios y espíritus malignos que producen alteraciones fisiológicas en los elementos (actualmente, en nuestro mundo, uno de los "demonios" que más habita en nuestros cuerpos es el estrés. El estrés mental como el emocional o también el físico son un mal que no entiende de religiones, sexo ni color de piel).

 


El Tok Sen cada vez esta más integrado dentro de las formaciones de las escuelas de MTT, ayudando a perpetuar y conservar su identidad.

 

Gracias a una política nacional y al apoyo financiero del gobierno de Tailandia se ha podido desarrollar y fortalecer el cuerpo del conocimiento de las medicinas tradicionales de su país, extendiendose a muchas organizaciones interesadas, incluso a niveles internacionales. De echo, algunas de las medicinas locales, como es el caso de la Medicina Tradicional Lan-Na, es cada vez más conocida, incluso apoyada por el mismo Ministerio de Salud Pública de Tailandia.

 

"Es ahora cuando estamos preparados para una nueva comprensión en profundidad.

Abre bien tu mente, solo por ello ya me siento enormemente recompensado en mi esfuerzo".

 

  

"La teoria medica Lan-Na,

al igual que otras medicinas tradicionales tailandesas,

nos explica que;

“aquellos cuyas mentes no han alcanzado la claridad y la sabiduría

están sujetos a las influencias medioambientales que son percividas como demoniacas,

ya sean fruto del conjuro de brujos malevolos o sucedan de un modo accidental.

Las enfermedades producidas por espiritus,

no son en absoluto raras para los doctores”.

 


"Siempre con respeto y gratitud hacia el pueblo tailandés y hacia

todos los maestros que han compartido sus enseñanzas conmigo"