Tras las huellas del Tok Sen


Es un misterio los comienzos del Tok Sen, aunque no se puede negar que es un útil terapéutico que forma parte de una concepción animista, posiblemente del pueblo Shan, un grupo étnico que migro desde las montañas del sur de la provincia de Yunnan (China).

 

Es importante resaltar que el Tok Sen es de origen "indígena", perteneciente a la tradición de curación Lan-Na. La medicina Lan-Na "แพทยพื้นบ้านของลานนา"  o como prefieren muchos doctores locales, Mhor Mueang, una subcategoría de la Medicina Local Indígena, basada en textos escritos en lengua Kham Mueang (tailandés norteño o Lan-Na), una lengua bastante antigua en comparación con el tailandés de Bangkok.

Probablemente la forma y práctica en la que aparece el Tok Sen nace del hábito instintivo de tratar de disolver, con la percusión de los puños, la tensión y los dolores en la parte superior de la espalda y piernas.

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Actualmente, sobre el Tok Sen, se podría decir que hay dos tradiciones, una más moderna, médica y popular que surge del enfoque experimental para aliviar los dolores, y una más espiritual relacionada más con el budismo y el animismo del pueblo Lan-Na.

Desde la parte "médica" , "científica" o "racional" de la tradición del Tok Sen no existen secretos. Es un echo que si nos exponemos en contacto directo con la vibración y el sonido, los efectos de la propagación de sus ondas  pueden generar importantes cambios en el organismo. Se ha podido comprobar que puede ser particularmente beneficioso para problemas de inflamación, tensión, insomnio, ansiedad, tristeza, palpitaciones, hipertensión, dolor de cabeza y problemas en los órganos de los sentidos y dolor en las extremidades.


Además, con su sonido y ritmo, podemos conseguir inducir al cerebro a frecuencias que estimulen el sistema nervioso, produciendo determinados efectos que pueden verse aumentados con el uso de los mantras, pero  no es posible generalizar los efectos que producen, pues las respuestas son individuales y personalizadas. 

Por los años 60, Andrew Neher, pionero en el estudio científico de los efectos de la percusión en los patrones de ondas cerebrales, señaló que determinados patrones de percusión estimulan simultáneamente varias regiones sensoriales y motoras a nivel cerebral capaces de desencadenar significativos efectos psicológicos y fisiológicos, generando procesos electroquímicos en las células.

Se ha encontrando en la ciencia que efectivamente los sonidos que  inducen a frecuencias Alfa (8 y 12 Hz) y Theta (4 y 8 Hz) estimulan el sistema nervioso central y modifican la actividad eléctrica de varias zonas del cerebro, enriqueciendo los procesos sensoriales, cognitivos y motores, siendo beneficioso para determinados trastornos depresivos, estados de agitación, estrés y ansiedad.

Al igual que el Tok Sen trabaja a nivel físico gracias a las vibraciones u ondas mecánicas que estimulan  los tejidos blandos de todo el cuerpo cuerpo , los mantras que se pueden recitar, actuan de la misma forma pero sobre elementos más sutiles, sobre la psique. Tradicionalmente los mantras juegan un papel imprescindible dentro del Budismo y como no en las medicinas tradicionales tailandesas. 

Las formulas de estos mantras varían dependiendo de la tradición pero, en esencia, sirven para tener un efecto sobre la psique humana y activar potenciales kármicos positivos o pensamientos positivos.

El Dr. Mitchell Gaynor (oncólogo norteamericano) en su libro Sonidos que Curan dice:

 

"...el sonido influye en los procesos de curación alterando las funciones celulares mediante efectos energéticos,

de tal manera, que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis,

calmando la mente y con ello relajando el cuerpo físico.

A la vez altera las emociones que influyen en los neurotransmisores y neuropéptidos,

que ayudan a regular el sistema inmunitario...”

 

Para el Dr. Steven Halpern, el sonido es una onda portadora de Conciencia, y dependiendo de dónde esté situada la conciencia de un individuo cuando crea un sonido, éste lleva información de ese estado a la persona que lo reciba. Jonathan Goldman considera esto como la intención o el propósito que se halla detrás del sonido, explicando con ello que la intención es la conciencia de nuestra mente.

 

Desde un punto de vista más amplio sobre el budismo y sus prácticas, encontramos en el Tok Sen la comunión entre ciencia y "espiritualidad", donde el Tok Sen se convierte en un arte de sanación capaz de trabajar tanto en el “mundo racional”, en lo visible y/o físico, como a nivel mental, en el mundo invisible “no racional”, ese mundo de demonios y espíritus malignos que producen alteraciones fisiológicas en los elementos (actualmente, en nuestro mundo, uno de los "demonios" que más habita en nuestros cuerpos es el estrés. El estrés mental como el emocional o también el físico son un mal que no entiende de religiones, sexo ni color de piel).

Los  orígenes de la curación mántrica pueden ser encontrados principalmente en el Tibet primitivo, Mongolia e India. Los conocimientos más antiguos de curación mántrica, que se sepa actualmente, los posee la tradición Bonpo en Tibet. En la religión Budista e Hindú existen multitud de mantras, pero en algunas ocasiones muchos de ellos  tienen fines espirituales y son considerados como "cerrados" ya que solo pueden recibirlos un seguidor de esta fe. Mientras, los mantras curativos no suelen tener esta restricción, cualquier persona interesada puede recibir la transmisión.

 

Es importante tener en cuenta que muchos de estos conocimientos y practicas están fuertemente arraigados a sus sitemas de creencias.  Dentro de cualquier tradición médica tradicional es importante recibir las enseñanzas de un Maestro ya que es quien dará las explicaciones orales de las enseñanzas con instrucciones muy precisas respetando la tradición y su linaje. Los estudiantes deben de recibir la transmisión de las enseñanzas a través del acto de escuchar y oír para que así se forme una conexión  especial, a través del sonido, entre Maestro y alumno. 

 

Después, el Maestro debe de realizar el "Ritual de atribución de poder", para dar el permiso y el poder para practicar. Es la parte más importante de la transmisión. Es vital que los estudiantes oigan los mantras recitados  en voz alta por un Maestro. En este proceso, las vibraciones del sonido de los mantras encapsulan la esencia de su  poder curativo, ya no solo del mantra, si no también de la "Sabiduría y  poder" acumulado de todo el linaje que han utilizado y dado el poder al mantra antes. 

 

Tradicionalmente, se realizan ceremonias para consagrarlo, recitando una runa de protección, un paritta o mantra, una formula “mágica” de palabras y silabas en Pali que derivan de fórmulas mnemónicas que resumen un Sutra o una enseñanza que, pueden ser ininteligibles, sin ninguna explicación. En términos generales, el mantra es recitado un cierto número de veces para activar su poder, después el aliento- que representa la esencia de la voz, y por lo tanto contiene la energía sutil del sonido (es utilizado para insuflar el poder del mantra a un medio curativo, como es el caso del Tok Sen).

Tradicionalmente existen diferentes maneras de utilizar los mantras. El método utilizado depende de la naturaleza de la enfermedad y del medio específico en el que pueden funcionar (en el agua, utensilios, comida..).  

 

Gracias a una política nacional y al apoyo financiero del gobierno de Tailandia se ha podido desarrollar y fortalecer el cuerpo del conocimiento de las medicinas tradicionales de su país, extendiendose a muchas organizaciones interesadas, incluso a niveles internacionales. De echo, algunas de las medicinas locales, como es el caso de la Medicina Tradicional Lan-Na, es cada vez más conocida, incluso apoyada por el mismo Ministerio de Salud Pública de Tailandia.

 

El Tok Sen cada vez esta más integrado dentro de las formaciones de las escuelas de MTT, ayudando a perpetuar y conservar su identidad.


"Es ahora cuando estamos preparados para una nueva comprensión en profundidad.

Abre bien tu mente, solo por ello ya me siento enormemente recompensado en mi esfuerzo".

 

  

"La teoria medica Lan-Na,

al igual que otras medicinas tradicionales tailandesas,

nos explica que;

“aquellos cuyas mentes no han alcanzado la claridad y la sabiduría

están sujetos a las influencias medioambientales que son percividas como demoniacas,

ya sean fruto del conjuro de brujos malevolos o sucedan de un modo accidental.

Las enfermedades producidas por espiritus,

no son en absoluto raras para los doctores”.

 


"Siempre con respeto y gratitud hacia el pueblo tailandés y hacia

todos los maestros que han compartido sus enseñanzas conmigo"